La renuncia de Nicolás Almirón a la presidencia del Consejo Escolar ha motivado que los miembros del Cuerpo deban elegir a su reemplazante. Será Eugenia Casajús, por lo que el durettismo continuará manteniendo un rol preponderante, pese a que el barenghismo aspiraba tomar el control. En ese marco, la votación del peronismo estuvo dividida, mientras que la oposición se mostró unida.
La definición se conoció esta mañana durante una sesión del Consejo y de inmediato se concretó el juramento de Casajús. Si bien en ningún momento se oficializó la propuesta de Mónica Alfonso como la elegida por el barenghismo, lo cierto es que era un secreto a voces, e incluso todo el Consejo Escolar (y el ámbito político en general) lo sabía.
La sorpresa la dio el propio Almirón, quien inicialmente planeaba renunciar a la Presidencia y al cargo de consejero escolar, pero en medio de la sesión anunció que finalmente mantendrá su banca, lo que habilitó a que pudiera tener voto en la elección del nuevo presidente, e incluso fue él mismo quien propuso el nombre de Eugenia Casajús contra todos los pronósticos…
Alfonso prefirió abstenerse de votar. Por lo tanto, al no existir otra propuesta, los consejeros escolares de la oposición acompañaron con su voto positivo a Casajús.
Fue así como Casajús se convirtió en la nueva presidenta tras su propio voto positivo, sumado al de Almirón, el de Diego Tayeldín (UCR), Matías Legaspi (UCR) y Betina Menéndez (UpB).